Reglas del IFE para las Encuestas Electorales

Estrategia electoral, investigación cuantitativa, marketing politico

El COFIPE y la regulación de encuestas electorales

Fernando Mellado Meza
El creciente uso de los medios de información para divulgar encuestas electorales y preelectorales a llevado en México a que el IFE (Instituto Federal Electoral) imponga severas restricciones a la publicación de encuestas en los diversos medios de comunicación, sin embargo, estas restricciones no van más allá de mantener informada a la autoridad electoral de cómo se hizo el estudio de investigación y restringir las publicaciones de los mismos. Es decir no cuestiona ni acudirá como tal, los estudios realizados.

En México los estudios de opinion llegaron muy tarde, a finales de los 80’s, cuando sólo Salinas tenia -en su momento- investigadores a su disposición nadie más podria hacer encuestas en el país, hoy en día todo es diferente, se hacen encuestas al por mayor, muchas de ellas sin las técnicas apropiadas.

Esto a propiciado que la reputación de la industria de la investigación en México se encuentre afectada debido a los malos resultados de muchas de sus investigaciones. No se trata de predecir un escenario pero si se trata de presentar resultados con un margen de error conocido científicamente y que represente la realidad estudiada. En ese sentido, las encuestadoras han quedado a deber. Sólo aquellas que han logrado ser estrictas en su metodología y sus técnicas de campo y análisis son capaces de presentar resultados acertados y se ha convertido en especie en extinción.

En sí el IFE no regula como se hace una investigación por medio de encuesta en tiempos electorales, ni supervisa dicho proceso de investigación, lo cual creo que seria un hecho sin precedente en el mundo, nada raro en países en vías de desarrollo en los cuales las políticas publicas se basan en la desconfianza;
Los cuestionamiento son los siguientes:
1.- ¿El IFE debe regular y decir como hacer las encuestas electorales?
2.-¿Se deben las agencias de investigación apegar a una norma general?

Cuando menos los ciudadanos tendrían la certeza de que todas las encuestas cuentan con una mecánica de levantamiento y análisis única y el diferenciador serían los por qué, la interpretación y el análisis.
Les dejo este extracto del COFIPE (Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales) actualizado al 14 de Enero de 2008 donde viene lo referente a la realización de encuestas.

Artículo 44
1. No será pública la información relativa a los procesos deliberativos de los órganos internos de los partidos; la correspondiente a sus estrategias políticas y de campañas electorales; la contenida en todo tipo de encuestas por ellos ordenadas, así como la referida a las actividades de naturaleza privada, personal o familiar, de sus afiliados, dirigentes, precandidatos y candidatos a cargos de elección popular.
2. Será considerada confidencial la información que contenga los datos personales de los afiliados, dirigentes, precandidatos y candidatos a cargos de elección popular, salvo los contenidos en los directorios establecidos en este capítulo y en las listas de precandidatos o candidatos a cargos de elección popular, que solamente contendrán el nombre completo y otros datos personales que autorice el interesado;
3. Se considerará reservada la información relativa a los juicios en curso, de cualquier naturaleza, en que los partidos políticos sean parte, hasta que se encuentren en estado de cosa juzgada.

Capítulo tercero
De las atribuciones de la Presidencia y del Secretario del Consejo General
Artículo 119
Corresponden al presidente del Consejo General las atribuciones siguientes:
l) Previa aprobación del Consejo, ordenar la realización de encuestas nacionales basadas en actas de escrutinio y cómputo de casilla a fin de conocer las tendencias de los resultados el día de la jornada electoral. Los resultados de dichos estudios deberán ser difundidos por el consejero presidente, previa aprobación del Consejo General, después de las veintidós horas del día de la jornada electoral;

m) Dar a conocer la estadística electoral, por sección, municipio, distrito, entidad federativa y
circunscripción plurinominal, una vez concluido el proceso electoral;
Artículo 237
5. Quien solicite u ordene la publicación de cualquier encuesta o sondeo de opinión sobre asuntos electorales, que se realice desde el inicio del proceso electoral hasta el cierre oficial de las casillas el día de la elección, deberá entregar copia del estudio completo al secretario ejecutivo del Instituto, si la encuesta o sondeo se difunde por cualquier medio. En todo caso, la difusión de los resultados de cualquier encuesta o sondeo de opinión estará sujeta a lo dispuesto en el párrafo siguiente.

6. Durante los tres días previos a la elección y hasta la hora del cierre oficial de las casillas que se encuentren en las zonas de usos horarios más occidentales del territorio nacional, queda prohibido publicar o difundir por cualquier medio, los resultados de encuestas o sondeos de opinión que tengan por objeto dar a conocer las preferencias electorales de los ciudadanos, quedando sujetos quienes lo hicieren, a las penas aplicables a aquellos que incurran en alguno de los tipos previstos y sancionados en el artículo 403 del Código Penal Federal.

7. Las personas físicas o morales que pretendan llevar a cabo encuestas por muestreo para dar a conocer las preferencias electorales de los ciudadanos o las tendencias de las votaciones, adoptarán los criterios generales de carácter científico, que para tal efecto emita el Consejo General, previa consulta con los profesionales del ramo o las organizaciones en que se agrupen.

Fernando Mellado Meza

Estudios electorales: Fortalezas y debilidades del empleo de la ‘urna simulada’ en la pregunta electoral.

Estándares de calidad en Investigación de mercados, Estrategia electoral, investigación cuantitativa, Sesgos en la investigación, Trabajo de campo y levantamiento

Estudios electorales: Fortalezas y debilidades del empleo de la ‘urna simulada’ en la pregunta electoral.

La urna simulada se trata de una técnica de recolección de datos empleada en los estudios electorales / demoscópicos para obtener la respuesta sobre la intención de voto con la finalidad de hacer sentir al encuestado que su voto será secreto y con ello obtener un sesgo menor en dicha respuesta, sin embargo, a nivel técnico se puede decir que el uso de la ‘urna simulada’ tiene dos aspectos que se deben revisar en pretest antes de su aplicación:

  1. Observación del entrevistado con respecto al uso de la urna simulada. ¿Qué siente?, ¿Es una experiencia que genera aspectos positivos o negativos en sus respuestas?
  2. Análisis de las respuestas recolectadas con y sin urna simulada. ¿Existen diferencias significativas?, ¿Cuál es la causa de las diferencias?, ¿Cuál técnica genera menor sesgo y más certidumbre en las respuestas?

Para contextualizar un poco, es importante destacar que los resultados de los estudios electorales y preelectorales dependen de una serie de metodologías aplicadas en el desarrollo y ejecución de los proyectos, en ese sentido, se puede afirmar que un estudio de este tipo interviene tres tipos de metodologías:

  1. Metodología de muestreo / distribución de la muestra. ¿Cuáles son los criterios de muestreo? ¿cuál es el tamaño de la muestra? ¿En qué zonas se levantará la muestra?
  2. Metodología de recolección de datos. ¿Qué materiales de apoyo se usarán?, ¿Cuáles serán las preguntas filtro del cuestionario?, ¿Mediante que preguntas se responderán los objetivos del proyecto?
  3. Metodología de  análisis e interpretación de datos. ¿Qué método estadístico se aplicará en el análisis de los datos? ¿Cuáles serán las dimensiones del análisis?

Para entender más sobre el tema nos enfocaremos en las metodologías de recolección de datos, en específico sobre la selección de los materiales de apoyo y su influencia en las respuestas de los entrevistados en un estudio de carácter electoral.

La decisión sobre que material de apoyo emplear en una investigación electoral, implica realizar un fuerte trabajo de pretest y de observación de los electores cuando responden la pregunta electoral más importante del estudio: Si el día de hoy fueran las elecciones para Gobernador en su Estado, ¿por cuál candidato o partido votaría?

La pregunta electoral lleva implícita una serie de aspectos psicológicos que buscan que el entrevistado se ubique en espacio y tiempo ante un cuestionamiento específico sobre su intención de voto, aspectos que se deben monitorear en el trabajo de campo para asegurar que los encuestadores respeten el fraseo de las preguntas.

Se han creado una serie de técnicas utilizadas por las agencias de investigación para obtener una respuesta certera y evitar la manipulación de los investigadores en las respuestas obtenidas en los estudios electorales, sometimos estas técnicas a un ejercicio estadístico con la finalidad de observar las variaciones de los resultados en cada una, el ejercicio consistió en levantar un cuestionario de preferencia electoral utilizando los diversos materiales de apoyo en muestras iguales.

  1. Respuesta directa del entrevistado. Esta técnica no utiliza ninguna clase de ayuda o asistencia de parte del encuestador, se observó que la técnica es ineficiente cuando:
    1. Los grados de conocimiento sobre la elección y los candidatos son bajos.
    2. Existe poco contexto sobre la respuesta.
    3. Se quiere conocer la intención de voto directa.

Lo anterior genera una tendencia en las respuestas de la pregunta electoral de “no sé”, “no sabría decirte” y resulta más efectiva para medir el impacto de la campaña, la recordación y el top of mind de los candidatos.

  1. Respuesta asistida. Esta técnica implica que el encuestador menciona al entrevistado las posibles respuestas, se acostumbra aplicar en algunos casos la rotación de las respuestas para evitar influir en el entrevistado, sin embargo, siempre existirá un grado de sesgo en este método al existir un orden de mención determinado –aunque este sea aleatorio- en la forma en que el entrevistado escucha y selecciona la respuesta.
  2. Circulo de respuestas. Esta es una técnica más elaborada donde las respuestas están impresas en un círculo de papel, de tal manera que son leídas por el propio entrevistado del centro hacia afuera, de esta forma no se presenta un orden preestablecido en las respuestas y se evitan los sesgos.
    1. El encuestador no menciona ninguna respuesta para que sea elegida.
    2. El entrevistado no aprecia ningún orden en las respuestas.
    3. La técnica genera mayor confianza y no ‘compromete’ al entrevistado a indicar en papel por quién votará.
  3. Listado de respuestas. Las respuestas de la pregunta electoral se presentan en un listado impreso al encuestado o en algunos casos se le mencionan las respuestas del material en el orden de la lista. Cuando se le otorga a la pregunta electoral un orden de mención, es decir, que unas respuestas están primero que otras, influyen en dos aspectos en su selección:
  • Existirá una probabilidad mayor de seleccionar las primeras                       opciones mencionadas en la lista.
  • Se pueden recibir opiniones exageradas ya sea negativa o                             positivamente, sobre las respuestas que mencionan o se leen al                 principio o al final de la lista.

  1. Urna simulada. Esta técnica consiste en que los encuestadores llevan consigo una urna tipo electoral donde los entrevistados depositan su ‘boleta’ marcando con una tacha su ‘voto’, tal como se hace en las elecciones reales.

Las ventajas de esta técnica consisten en lo siguiente:

  1. Se busca hacer sentir al encuestador que su ‘voto’ es realmente ‘secreto’, y que nadie sabrá su opinión, aunque en la realidad todas las boletas tienen un código que se relaciona con el entrevistado en las bases de datos principalmente para poder realizar cruces de información y supervisar los datos.
  2. Se pretende que con la urna simulada el elector tome una postura más acorde a la que tendrá en el día de la elección y con ello tratar de conseguir respuestas reales y sinceras.

Las desventajas de la urna simulada que hemos detectado son:

  1. El entrevistado siente que al marcar la ‘boleta’ y depositar en la ‘urna simulada’ el voto se está comprometiendo, «es como si firmara», lo cual causa que los entrevistados mientan u oculten su voto por desconfianza a que el voto sea clonado.
  2. Se presenta un mayor número de personas que ‘anulan’ su voto.
  3. Genera mayor desconfianza hacia el estudio y por ende sus respuestas son inconsistentes o presentan mayores sesgos.

En conclusión se puede deducir que la metodología de recolección de datos que se vaya a usar en el estudio electoral, debe estar sometida a pretest y sobre todo al estudio previo del comportamiento del elector hacia los materiales empleados por los encuestadores.

Es posible que según el contexto social de la población donde se realiza el estudio y las condiciones del ambiente electoral propicien un sesgo con respecto al tipo de materiales de apoyo empleados. En el caso de Sinaloa, observamos que a medida que se empleó urna simulada en la variable de ‘Sí el día de hoy fueran las elecciones para… ¿Por qué candidato votaría?’ se desarrollaron más respuestas inconsistentes con los resultados de la elección y de los estudios previos que empelaron otras metodologías.

El grupo que proyectó más rechazo a la técnica de la ‘Urna simulada’, fueron los entrevistados que manifiestan tener una simpatía o afinidad política, mientras los electores sin afinidad fueron más indiferentes a cualquiera de las técnicas.

Fernando Mellado Meza

Encuestas Electorales. Principios para su interpretación.

Estrategia electoral, Interpretación y presentación de datos, investigación cuantitativa, investigación en campañas políticas

Encuestas Electorales. Principios para su interpretación.

En la pasada jornada electoral que se vivió en el país en el mes de julio, la industria de la investigación de mercados y opinión pública dejó ver su incapacidad para estimar el comportamiento del elector –no del resultado electoral- ya que el resultado de la elección no es técnicamente predecible, en cambio, si podemos anticipar el comportamiento del elector en términos de escenario y tendencia.

Con lo anterior quiero decir que una encuesta puede anticiparnos a la forma de pensar del elector y tomar la decisión del voto, y en ese sentido poder “estimar” un posible resultado electoral.

Entonces, ¿Cómo diablos podemos observar el comportamiento del elector a través de una simple encuesta que leemos  en el periódico o vemos en la TV?

En principio, una encuesta electoral debe leerse considerando tres aspectos principales para su interpretación:

  1. Los tiempos de levantamiento.
    • Fecha del levantamiento del trabajo de campo.
    • Duración en días del trabajo de campo.
  2. Los métodos empelados:
    • Selección y distribución de la muestra.
    • Estimación y ponderación de resultados.
    • Tamaño de la muestra.
  3. El tratamiento de los sesgos.
  • Materiales de apoyo empleados.
  • Técnica y capacitación del personal.
  • Esquema de supervisión de los datos.

Para interpretar o traducir los resultados de una encuesta electoral es imprescindible tocar los tres puntos arriba mencionados, esto nos ayudará a entender los resultados y discernir entre una encuesta patito o con mayor posibilidad de sesgo, de una técnicamente valida.

Los tiempos. Se ha cometido de el error de manejar las encuestas electorales como un pronosticador de los resultados de la elección; una encuesta electoral es una imagen del momento en que fue levantada la información, entre más amplio sea el rango de tiempo del trabajo de campo existen más posibilidades de tener resultados sesgados, máxime si se cuenta con tiempos reducidos de campaña, que desarrollan un comportamiento del electora más receptivo y cambiante.

Los métodos empleados. La selección, distribución y levantamiento de la muestra son importantes para comprender como están proyectados los resultados del estudio. Debemos centrar nuestra atención en los lugares en que fue levantada la muestra, la cantidad de encuestas asignadas por municipio / distrito / sección, según sea el alcance del estudio. No debemos afirmar que una encuesta tiene resultados estatales si sólo se realizó en 3 o 4 ciudades, argumentando que son las de mayor población.

Otro aspecto importante es: ¿A quién se encuestó? Es importante conocer los datos generales de una encuesta, el porcentaje de hombres y mujeres entrevistados, los rangos de edad y NSE´s, esto ayuda a encontrar sesgos en la distribución normal de la muestra.

Sobre la estimación de resultados es importante indagar como fueron estimados los resultados, si son frecuencias simples o ponderación de datos y si existió corrección de no respuesta. En el caso de las ponderaciones lo ideal es conocer cómo se realizó y cuáles fueron las unidades primarias de muestreo que sirvieron de base para la factorización de expansión. Algunas agencias no especifican en lo más mínimo como fueron determinados los factores, dejando en duda dicho proceso.

Tratamiento de sesgos. Tan importante como la determinación de la muestra, el tratamiento de los sesgos en la investigación ayuda a evitar que los datos se levanten, capturen o presenten de manera desviada a la realidad.

Es decir, hay múltiples formas de que una encuesta sea sesgada, es más complejo de lo que parece en una encuesta política, puesto que requiere de una capacitación de los encuestadores ardua y supervisión constante.

Se deben cuidar los siguientes aspectos para controlar los sesgos en un estudio electoral:

  1. Fraseo adecuando de las preguntas. Muchos encuestadores tienden a “cortar” el fraseo de las preguntas con tal de terminar en menos tiempo la encuesta. Esto se controla mediante grabaciones de audio y supervisiones coincidentales.
  2. Uso correcto del material de apoyo. Las opciones de respuesta deben siempre de mostrar un material de apoyo, éste puede ser circular tipo pay para no influenciar el orden; aleatorizado mediante rotación manual de las respuestas; materiales gráficos, para mostrar algún tipo de descripción. Si el encuestador no está utilizando dichos materiales la encuesta puede tener sesgos ya que unas respuestas tuvieron más oportunidad de ser seleccionadas por el propio orden asignado y el fraseo utilizado.
  3. El uso de urnas simuladas. Hemos comprobado en diversos ejercicios que la urna simulada incentiva la incertidumbre de los entrevistados y dispara el número de votos “nulos”, la gente teme que su voto sea clonado por este medio, por tanto, miente deliberadamente con este procedimiento. Cuando se publican los resultados de encuestas donde se presume de emplear urnas simuladas, es importante considerar que previo al empleo de la técnica se hayan realizado pruebas de funcionalidad.
  4. La vestimenta / uniforme. Se deben evitar colores que se relacionen con los partidos políticos, el elector siempre relacionará estos colores y será motivo para ocultar, exagerar o mentir en sus respuestas.

Con lo anterior, hemos detectado que algunos colores influyen en las respuestas de los encuestados:

  1. Rojo / verde: PRI.
  2. Verde claro: Partido Verde.
  3. Azul: PAN.
  4. Amarillo / naranja: PRD.

Para un simple lector de encuestas será difícil encontrar toda esta información en una encuesta de periódico… Lo recomendable es leer sólo las encuestas de empresas reconocidas y con amplia credibilidad.

Sin embargo, existen empresas prestigiadas en investigación cuyos estudios no fueron los más acertados en la pasada elección, seguramente muchos de nosotros nos preguntamos: ¿Qué pasó? ¿Mintieron las agencias de opinión? ¿Los entrevistados mintieron? o ¿No supieron determinar el universo a estudiar?

En lo personal el principal error que desarrollaron las agencias de investigación de mercados y opinión pública en la pasada contienda electoral, se encuentra en torno a los siguientes aspectos:

  1. La selección de entrevistados con poca posibilidad de votar. ¿De qué sirven las opiniones de alguien que NO va a ir a votar o se encuentra inseguro de asistir a las urnas?
  2. Mala interpretación de los votantes indecisos. Algunos analistas asignan los votos indecisos, es decir, de quienes dicen no saber por quién votar en ese momento, de manera proporcional a los resultados que desarrolla la encuesta, otros los asignan según la preferencia o estimaciones, y otros ¡simplemente los eliminan! argumentando que se realizó una “corrección de NO respuesta”. Pero de antemano el día de la elección ese elector votará y no fuimos capaces de estimar las tendencias de su intención.
  3. Nula discriminación de los no votantes. No es permisible entrevistar sobre consumo de cerveza a una persona que es abstemia, es información que sólo sesgará los resultados, de igual forma ocurre en las encuestas electorales y es necesario desde el inicio de la entrevista discriminar a aquellos que no votan y nunca lo harán.
  4. 4. Poca capacidad para determinar en qué proporción saldrán a votar los entrevistados. Determinar cuántos electores saldrán el día de la elección es uno de los aspectos más complejos en una investigación electoral, algunos investigadores realizan su muestro proporcional al peso de las secciones electorales, pero olvidaron que independientemente de las proporciones naturales de la muestra, hay proporciones ocultas, las intenciones de voto cobran más peso en algunas zonas que en otras y con ello viene a darle en la torreo a todo el muestreo empleado.

Generalmente la participación del electorado en la votación se mide contando los intentos para realizar cada encuesta, midiendo los rechazos a la entrevista. Se realiza un conteo pormenorizado de las personas que dijeron no tener credencial de elector, no estar contentas con el sistema y que por eso no votarán, etc. Esas proporciones nos sirven de indicador sobre el estimado de electores que asistirán a la elección.

5.Poca capacidad de los entrevistadores para general confianza y seguridad en los informantes, así como discriminar a los encuestados que mentían y caían en incongruencias.

En conclusión, la elección del mes de julio nos deja un aprendizaje en dos vertientes:

Al lector: Por favor ¡Lean las letras chiquitas! Aprenda a no juzgar los resultados por la fama del proveedor o agencia de investigación que realizó el estudio, sino por la metodología empleada.

Al investigador: Aprenda a mejorar y observar las técnicas para estimar el comportamiento del elector y desarrollar esquemas de retroalimentación rápida que permita tomar decisiones optimas sobre las metodologías empleadas.

Fernando Mellado Meza

Estudios cuantitativos

La fotografía en el arte de la campaña

Estrategia electoral, infografía en la información cualitativa, investigación en campañas políticas, Percepción y comportamiento, Persuasión, Sin categoría

Recuerdan a Jorge Abel López en sus retratos de campaña, pareciera 15 años menor.

El retrato del candidato posiciona en la mente del elector una imagen muy clara de quien es el personaje: es bueno, es malo, es carismático, es honesto, etc. Para Jesús Gómez Espejel director de Consultoría Estratégica SC, el 60% de las percepciones sobre un candidato son visuales, de ahí la importancia de los elementos gráficos utilizados en la campaña.

Les comparto algunos retratos de campaña que ilustran muy claramente la función de transmitir una idea clara y positiva sobre el personaje. Este aspecto meramente cualitativo, se combierte en números y votos a la hora de ir a las urnas.