Elecciones: Los 30 errores de los políticos en campaña.

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Anexo este interesante articulo sobre los errores que comenten los políticos en campaña.

por Carlos A. Escalante, Director General del Centro Interamericano de Gerencia Política y Consultor Político en América Latina.

Existen diferentes formas de hacer y abordar las campañas. Personalmente, trabajo para hacer la diferencia, poder competir realmente y tener opción real de ganar. Todo esto está basado en la investigación, y es donde se debe profundizar. También creo que a veces es más fácil aprender sabiendo qué NO HAY QUE HACER, por eso comparto lo que considero los 30 errores de los políticos en campaña.

 

 

 

 

1. Creer que el marketing es sólo comercial.
2. Apoyarse sólo en la publicidad.
3. Olvidarse de la gente, de los electores.
4. Pensar que hay una única formula o receta.
5. Bailar la música del otro candidato (dejar que el otro candidato fije la agenda de la campaña).
6. Concentrarse en la negociación política.
7. Querer mantener de enemigo al adversario.
8. Confiar en el control del partido.

9. No hacer un presupuesto real.

10. No tener asesores.
11. No tener una estrategia o tener varias.
12. Mal manejo del tiempo.
13. No tener información detallada de los electores.
14. Descartar a los indecisos de sus estrategias.
15. No segmentar la campaña.
16. No capacitar al equipo de campaña.
17. No usar la tecnología.
18. Creer que lo saben todo.
19. Dejar que otros dirijan la campaña.
20. “Antes gané y ahora también voy a ganar”
21. Tener asesores y no hacerles caso.
22. Querer controlar todos los detalles.
23. No tener integrados a los equipos de campaña.
24. Querer atacar sin motivos estratégicos.
25. Dejar que los sentimientos manejen a la razón.
26. Dejar que los financieros manejen la campaña.
27. Querer responder todo y de todo.
28. Perder tiempo en los asuntos internos.
29. No tener disciplina para transmitir el mensaje.
30. Pensar que el dinero es igual a votos.

Es importante enfatizar que en la contienda electoral se deben cuidar las posiciones y el discurso para evitar enfrentamientos con los diferentes candidatos pues se corre el riesgo de “bailar la música de otro” y dejar a un lado la estrategia inicial. Los ataques a través de los diferentes medios de comunicación deben llevarse de forma discreta y jamás alimentarlos pues de esta forma magnificamos su existencia
Recuerda que suponer que otros candidatos no están trabajando solo porque no los veas en un grave error. La falta de organización y previsión trae como consecuencia un precio alto.
Para ganar una elección es necesario aplicar un test, que nos indicará cómo se encuentra la campaña y el equipo en las fases cruciales de la elección. Para ello se debe monitorear constantemente los siguientes factores:
1. El manejo de tiempo: conocer el tiempo del que disponemos para las actividades internas y externas de campaña para descartar acciones que por la premura o excesiva distancia en el tiempo perderán eficacia.
2. Capacidad para obtener dinero: una campaña sin dinero, o sin capacidad de recolectar fondos en los sectores adecuados limita su capacidad de competir en la contienda.
3. El candidato: debe responder constantemente a una agenda, sus acciones, reuniones y apariciones públicas deben estar apegadas a la estrategia y al uso efectivo del tiempo siempre y cuando se genere un beneficio para la campaña.
4. La estrategia: es el punto central de la campaña y debe estar claramente definida
5. La actitud del candidato: un candidato deprimido no puede animar a otros a votar por él, pero un candidato triunfalista pierde la conexión con la realidad, el equilibrio es la clave.
6. El mensaje: se desprende de la investigación y la estrategia. Debe ser claro y comunicar de forma eficaz y entendible la propuesta del candidato y lo que lo diferencia de los demás.
7. El equipo de campaña: deben haber funciones divididas y responsabilidades asignadas a personas capaces, a veces los familiares o mejores amigos no son quienes mejor saben realizar estas funciones.
8. Maquinaria electoral: aún con el uso eficiente de todas las técnicas de Marketing Político el día de las elecciones se pierde o se gana en las urnas electorales, es allí donde deben estar puestos los esfuerzos del candidato y su partido en asegurarse que todos sus seguidores voten y que sean vigilados estos votos por sus testigos.

Al arrancar una campaña debemos tener claro:
¿Con quiénes contamos para manejar la campaña? (orientar el perfil y selección del equipo)
¿Con qué recursos materiales/ dinero?
¿Qué imagen tiene el partido y el candidato? (positiva y negativa)
Finalmente poner en una balanza los apoyos políticos.

Es importante resaltar que el asesor no toma decisiones, puede influir al candidato a tomarlas u orientar al equipo cómo pueden actuar con los recursos disponibles.


Reglas del IFE para las Encuestas Electorales

Estrategia electoral, investigación cuantitativa, marketing politico

El COFIPE y la regulación de encuestas electorales

Fernando Mellado Meza
El creciente uso de los medios de información para divulgar encuestas electorales y preelectorales a llevado en México a que el IFE (Instituto Federal Electoral) imponga severas restricciones a la publicación de encuestas en los diversos medios de comunicación, sin embargo, estas restricciones no van más allá de mantener informada a la autoridad electoral de cómo se hizo el estudio de investigación y restringir las publicaciones de los mismos. Es decir no cuestiona ni acudirá como tal, los estudios realizados.

En México los estudios de opinion llegaron muy tarde, a finales de los 80’s, cuando sólo Salinas tenia -en su momento- investigadores a su disposición nadie más podria hacer encuestas en el país, hoy en día todo es diferente, se hacen encuestas al por mayor, muchas de ellas sin las técnicas apropiadas.

Esto a propiciado que la reputación de la industria de la investigación en México se encuentre afectada debido a los malos resultados de muchas de sus investigaciones. No se trata de predecir un escenario pero si se trata de presentar resultados con un margen de error conocido científicamente y que represente la realidad estudiada. En ese sentido, las encuestadoras han quedado a deber. Sólo aquellas que han logrado ser estrictas en su metodología y sus técnicas de campo y análisis son capaces de presentar resultados acertados y se ha convertido en especie en extinción.

En sí el IFE no regula como se hace una investigación por medio de encuesta en tiempos electorales, ni supervisa dicho proceso de investigación, lo cual creo que seria un hecho sin precedente en el mundo, nada raro en países en vías de desarrollo en los cuales las políticas publicas se basan en la desconfianza;
Los cuestionamiento son los siguientes:
1.- ¿El IFE debe regular y decir como hacer las encuestas electorales?
2.-¿Se deben las agencias de investigación apegar a una norma general?

Cuando menos los ciudadanos tendrían la certeza de que todas las encuestas cuentan con una mecánica de levantamiento y análisis única y el diferenciador serían los por qué, la interpretación y el análisis.
Les dejo este extracto del COFIPE (Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales) actualizado al 14 de Enero de 2008 donde viene lo referente a la realización de encuestas.

Artículo 44
1. No será pública la información relativa a los procesos deliberativos de los órganos internos de los partidos; la correspondiente a sus estrategias políticas y de campañas electorales; la contenida en todo tipo de encuestas por ellos ordenadas, así como la referida a las actividades de naturaleza privada, personal o familiar, de sus afiliados, dirigentes, precandidatos y candidatos a cargos de elección popular.
2. Será considerada confidencial la información que contenga los datos personales de los afiliados, dirigentes, precandidatos y candidatos a cargos de elección popular, salvo los contenidos en los directorios establecidos en este capítulo y en las listas de precandidatos o candidatos a cargos de elección popular, que solamente contendrán el nombre completo y otros datos personales que autorice el interesado;
3. Se considerará reservada la información relativa a los juicios en curso, de cualquier naturaleza, en que los partidos políticos sean parte, hasta que se encuentren en estado de cosa juzgada.

Capítulo tercero
De las atribuciones de la Presidencia y del Secretario del Consejo General
Artículo 119
Corresponden al presidente del Consejo General las atribuciones siguientes:
l) Previa aprobación del Consejo, ordenar la realización de encuestas nacionales basadas en actas de escrutinio y cómputo de casilla a fin de conocer las tendencias de los resultados el día de la jornada electoral. Los resultados de dichos estudios deberán ser difundidos por el consejero presidente, previa aprobación del Consejo General, después de las veintidós horas del día de la jornada electoral;

m) Dar a conocer la estadística electoral, por sección, municipio, distrito, entidad federativa y
circunscripción plurinominal, una vez concluido el proceso electoral;
Artículo 237
5. Quien solicite u ordene la publicación de cualquier encuesta o sondeo de opinión sobre asuntos electorales, que se realice desde el inicio del proceso electoral hasta el cierre oficial de las casillas el día de la elección, deberá entregar copia del estudio completo al secretario ejecutivo del Instituto, si la encuesta o sondeo se difunde por cualquier medio. En todo caso, la difusión de los resultados de cualquier encuesta o sondeo de opinión estará sujeta a lo dispuesto en el párrafo siguiente.

6. Durante los tres días previos a la elección y hasta la hora del cierre oficial de las casillas que se encuentren en las zonas de usos horarios más occidentales del territorio nacional, queda prohibido publicar o difundir por cualquier medio, los resultados de encuestas o sondeos de opinión que tengan por objeto dar a conocer las preferencias electorales de los ciudadanos, quedando sujetos quienes lo hicieren, a las penas aplicables a aquellos que incurran en alguno de los tipos previstos y sancionados en el artículo 403 del Código Penal Federal.

7. Las personas físicas o morales que pretendan llevar a cabo encuestas por muestreo para dar a conocer las preferencias electorales de los ciudadanos o las tendencias de las votaciones, adoptarán los criterios generales de carácter científico, que para tal efecto emita el Consejo General, previa consulta con los profesionales del ramo o las organizaciones en que se agrupen.

Fernando Mellado Meza

Encuestas Electorales. Principios para su interpretación.

Estrategia electoral, Interpretación y presentación de datos, investigación cuantitativa, investigación en campañas políticas

Encuestas Electorales. Principios para su interpretación.

En la pasada jornada electoral que se vivió en el país en el mes de julio, la industria de la investigación de mercados y opinión pública dejó ver su incapacidad para estimar el comportamiento del elector –no del resultado electoral- ya que el resultado de la elección no es técnicamente predecible, en cambio, si podemos anticipar el comportamiento del elector en términos de escenario y tendencia.

Con lo anterior quiero decir que una encuesta puede anticiparnos a la forma de pensar del elector y tomar la decisión del voto, y en ese sentido poder “estimar” un posible resultado electoral.

Entonces, ¿Cómo diablos podemos observar el comportamiento del elector a través de una simple encuesta que leemos  en el periódico o vemos en la TV?

En principio, una encuesta electoral debe leerse considerando tres aspectos principales para su interpretación:

  1. Los tiempos de levantamiento.
    • Fecha del levantamiento del trabajo de campo.
    • Duración en días del trabajo de campo.
  2. Los métodos empelados:
    • Selección y distribución de la muestra.
    • Estimación y ponderación de resultados.
    • Tamaño de la muestra.
  3. El tratamiento de los sesgos.
  • Materiales de apoyo empleados.
  • Técnica y capacitación del personal.
  • Esquema de supervisión de los datos.

Para interpretar o traducir los resultados de una encuesta electoral es imprescindible tocar los tres puntos arriba mencionados, esto nos ayudará a entender los resultados y discernir entre una encuesta patito o con mayor posibilidad de sesgo, de una técnicamente valida.

Los tiempos. Se ha cometido de el error de manejar las encuestas electorales como un pronosticador de los resultados de la elección; una encuesta electoral es una imagen del momento en que fue levantada la información, entre más amplio sea el rango de tiempo del trabajo de campo existen más posibilidades de tener resultados sesgados, máxime si se cuenta con tiempos reducidos de campaña, que desarrollan un comportamiento del electora más receptivo y cambiante.

Los métodos empleados. La selección, distribución y levantamiento de la muestra son importantes para comprender como están proyectados los resultados del estudio. Debemos centrar nuestra atención en los lugares en que fue levantada la muestra, la cantidad de encuestas asignadas por municipio / distrito / sección, según sea el alcance del estudio. No debemos afirmar que una encuesta tiene resultados estatales si sólo se realizó en 3 o 4 ciudades, argumentando que son las de mayor población.

Otro aspecto importante es: ¿A quién se encuestó? Es importante conocer los datos generales de una encuesta, el porcentaje de hombres y mujeres entrevistados, los rangos de edad y NSE´s, esto ayuda a encontrar sesgos en la distribución normal de la muestra.

Sobre la estimación de resultados es importante indagar como fueron estimados los resultados, si son frecuencias simples o ponderación de datos y si existió corrección de no respuesta. En el caso de las ponderaciones lo ideal es conocer cómo se realizó y cuáles fueron las unidades primarias de muestreo que sirvieron de base para la factorización de expansión. Algunas agencias no especifican en lo más mínimo como fueron determinados los factores, dejando en duda dicho proceso.

Tratamiento de sesgos. Tan importante como la determinación de la muestra, el tratamiento de los sesgos en la investigación ayuda a evitar que los datos se levanten, capturen o presenten de manera desviada a la realidad.

Es decir, hay múltiples formas de que una encuesta sea sesgada, es más complejo de lo que parece en una encuesta política, puesto que requiere de una capacitación de los encuestadores ardua y supervisión constante.

Se deben cuidar los siguientes aspectos para controlar los sesgos en un estudio electoral:

  1. Fraseo adecuando de las preguntas. Muchos encuestadores tienden a “cortar” el fraseo de las preguntas con tal de terminar en menos tiempo la encuesta. Esto se controla mediante grabaciones de audio y supervisiones coincidentales.
  2. Uso correcto del material de apoyo. Las opciones de respuesta deben siempre de mostrar un material de apoyo, éste puede ser circular tipo pay para no influenciar el orden; aleatorizado mediante rotación manual de las respuestas; materiales gráficos, para mostrar algún tipo de descripción. Si el encuestador no está utilizando dichos materiales la encuesta puede tener sesgos ya que unas respuestas tuvieron más oportunidad de ser seleccionadas por el propio orden asignado y el fraseo utilizado.
  3. El uso de urnas simuladas. Hemos comprobado en diversos ejercicios que la urna simulada incentiva la incertidumbre de los entrevistados y dispara el número de votos “nulos”, la gente teme que su voto sea clonado por este medio, por tanto, miente deliberadamente con este procedimiento. Cuando se publican los resultados de encuestas donde se presume de emplear urnas simuladas, es importante considerar que previo al empleo de la técnica se hayan realizado pruebas de funcionalidad.
  4. La vestimenta / uniforme. Se deben evitar colores que se relacionen con los partidos políticos, el elector siempre relacionará estos colores y será motivo para ocultar, exagerar o mentir en sus respuestas.

Con lo anterior, hemos detectado que algunos colores influyen en las respuestas de los encuestados:

  1. Rojo / verde: PRI.
  2. Verde claro: Partido Verde.
  3. Azul: PAN.
  4. Amarillo / naranja: PRD.

Para un simple lector de encuestas será difícil encontrar toda esta información en una encuesta de periódico… Lo recomendable es leer sólo las encuestas de empresas reconocidas y con amplia credibilidad.

Sin embargo, existen empresas prestigiadas en investigación cuyos estudios no fueron los más acertados en la pasada elección, seguramente muchos de nosotros nos preguntamos: ¿Qué pasó? ¿Mintieron las agencias de opinión? ¿Los entrevistados mintieron? o ¿No supieron determinar el universo a estudiar?

En lo personal el principal error que desarrollaron las agencias de investigación de mercados y opinión pública en la pasada contienda electoral, se encuentra en torno a los siguientes aspectos:

  1. La selección de entrevistados con poca posibilidad de votar. ¿De qué sirven las opiniones de alguien que NO va a ir a votar o se encuentra inseguro de asistir a las urnas?
  2. Mala interpretación de los votantes indecisos. Algunos analistas asignan los votos indecisos, es decir, de quienes dicen no saber por quién votar en ese momento, de manera proporcional a los resultados que desarrolla la encuesta, otros los asignan según la preferencia o estimaciones, y otros ¡simplemente los eliminan! argumentando que se realizó una “corrección de NO respuesta”. Pero de antemano el día de la elección ese elector votará y no fuimos capaces de estimar las tendencias de su intención.
  3. Nula discriminación de los no votantes. No es permisible entrevistar sobre consumo de cerveza a una persona que es abstemia, es información que sólo sesgará los resultados, de igual forma ocurre en las encuestas electorales y es necesario desde el inicio de la entrevista discriminar a aquellos que no votan y nunca lo harán.
  4. 4. Poca capacidad para determinar en qué proporción saldrán a votar los entrevistados. Determinar cuántos electores saldrán el día de la elección es uno de los aspectos más complejos en una investigación electoral, algunos investigadores realizan su muestro proporcional al peso de las secciones electorales, pero olvidaron que independientemente de las proporciones naturales de la muestra, hay proporciones ocultas, las intenciones de voto cobran más peso en algunas zonas que en otras y con ello viene a darle en la torreo a todo el muestreo empleado.

Generalmente la participación del electorado en la votación se mide contando los intentos para realizar cada encuesta, midiendo los rechazos a la entrevista. Se realiza un conteo pormenorizado de las personas que dijeron no tener credencial de elector, no estar contentas con el sistema y que por eso no votarán, etc. Esas proporciones nos sirven de indicador sobre el estimado de electores que asistirán a la elección.

5.Poca capacidad de los entrevistadores para general confianza y seguridad en los informantes, así como discriminar a los encuestados que mentían y caían en incongruencias.

En conclusión, la elección del mes de julio nos deja un aprendizaje en dos vertientes:

Al lector: Por favor ¡Lean las letras chiquitas! Aprenda a no juzgar los resultados por la fama del proveedor o agencia de investigación que realizó el estudio, sino por la metodología empleada.

Al investigador: Aprenda a mejorar y observar las técnicas para estimar el comportamiento del elector y desarrollar esquemas de retroalimentación rápida que permita tomar decisiones optimas sobre las metodologías empleadas.

Fernando Mellado Meza

Estudios cuantitativos